domingo, 30 de junio de 2013

Capítulo 3 y 4

Capítulo 3 
Liam seguía callado. Llevaba así unos 10 minutos mas o menos. Yo me levanté del suelo y fui hacia él.

-Liam, tranquilo. Si no puedes contármelo no pasa nada, ya me lo dirás otro día.-Dije.
-Pero es que…. Yo quiero contártelo pero me cuesta.-Dijo
-Quizás no estés preparado para contárselo a otra persona ¿no crees?.-Dije.
-Quizás sea eso.-Dijo triste.
-¿Quién mas lo sabe?.-Le dije a punto de preguntarle si sus amigos lo sabían.
-Mi familia nada mas.-Dijo.
-Entiendo. ¿Tan malo es lo que me quieres contar?.-Pregunté extrañada.
-Para mi … sí.-Dijo finalmente.
-Liam, escúchame , puedes contar conmigo para lo que sea ¿me oyes? Se que te conozco desde hace apenas unas horas pero no te fallaré ¿vale?.-Dije sonriendo.
-Muchas Gracias.-Dijo.
-No las des.-Dije.
-Esta bien.. te contaré.-Dijo finalmente.
-Vale, comienza.-Dije.
-Siéntate, es un poco largo.-Dijo.

Yo le hice caso y me senté en el suelo, donde estaba en un principio. Sinceramente no me gusta ver a Liam mal.. no se porque pero siento que esto será el comienzo de una bonita, larga y duradera amistad. ¿Me estaré equivocando? Quién sabe.

Salí de todos mis pensamientos cuando de repente recordé que Liam estaba a punto de decirme una cosa bastante importante.

-¿Estás preparado para contarlo?.-Pregunté.
-Sí.-Dijo esta vez seguro.
-Vale, te escucho.-Dije mirándole.
-Verás en el colegio siempre sufrí bulling, me apunté a boxeo pero no me sirvió de nada. No tengo amigos, nunca he tenido amigos, nadie quiere acercarse a un tío que vive solo con un riñon.-Dijo pero le interrumpí.
-¡¿QUÉ?!-Grité.
-Sí y supongo que ahora tu me echarás de tu casa. Lo comprendo, estoy acostumbrado.-Dijo levantándose de mi cama y caminando hacia la puerta.
-¿A dónde vas?.-Le pregunté levantándome del suelo.
-¿No me vas a echar? ¿Ni me vas a insultar?.-Preguntó extrañado.
-No. ¿Por qué iba a hacerlo? Eres un chico normal. A mucha gente le pasa eso. ¿Por qué no puedo ser tu amiga? ¿Qué mas da que tengas 1 o 6 riñones? Lo que importa es el corazón que tengas y tu me estas demostrando ser una persona de las que ya no quedan.-Le dije sincerándome.
-Muchisimas Gracias .-Dijo mientras las lágrimas le corrían por esa cara tan preciosa.
-No las des. No tienes por qué. Ahora siéntate y termina de contarme.-Dije haciéndole un gesto para que se sentara de nuevo en la cama.

Liam me hizo caso y yo nuevamente me senté en el suelo.

-Lo que te iba diciendo. Nací muerto. Nací con un solo riñón. Estuve durante los primeros 4 años de mi vida yendo al hospital a ponerme 32 inyecciones diarias. Hace poco estuve pidiéndole salir a una chica, le llegué a pedir salir 22 veces y me dijo que no. Le compuse una canción y finalmente m dijo que si pero al día siguiente corto conmigo. Cosa lógica ¿no? Quién iba a querer estar con un tipo al que nadie le habla? ¿Con un tipo que siempre ha sufrido bulling, un tipo qué se apuntó a boxeo para nada realmente? ¿Quién eh? Nadie. Absolutamente nadie.-Dijo llorando.
-Te equivocas cielo.-Dije como pude.
-¿Por qué? ¿crees que ahora todo cambiará?No.-Dijo.
-Sí. Ahora me tienes amí.-Dije.

Liam se levantó se sentó en el suelo y me abrazo.

-No se como agradecerte estas palabras ___ de verdad.-Me dijo sonriendo.
-No me las agradezcas, siempre estaré para apoyarte.-Dije

Estuvimos charlando hasta las 8 de la noche.

-Vaya, es muy tarde, me tengo que ir. ¿Nos vemos mañana?.-Preguntó.
-Claro, ¿me pasas a buscar y vamos juntos?.-Pregunté.
-Claro.-Dijo levantándose.

Acompañé a Liam hasta la puerta, mi madre oyó los pasos y se acercó a nosotros.

-Cielo, ¿ya te vas? Puedes quedarte a cenar si quieres.-Dijo mi madre.
-No, muchas gracias señora, mi madre me estará esperando. No quiero preocuparla.-Dijo.
-Vale, hasta luego.-Dijo mi madre.

Yo me acerqué a Liam y le di un abrazo, en ese momento entró mi padre y se quedo callado mirando la escena que se había encontrado. Pude escuchar unas risitas que salían de la boca de mi madre.

-Hasta mañana ___-Dijo.
-Hasta mañana Liam.-Dije.

Cuando Liam se fue subí  corriendo a mi cuarto y me tumbé en la cama a pensar en lo que me había contado Liam. Parece mentira que la gente pueda ser tan miserable como para hacerle eso al pobre Liam. ¿De que van? ¿Se creen guays o que?

Ahora que se todo sobre Liam, podré ayudarle y defenderle si hace falta. Ahora se que aquellos dos tipos tan altos que fueron hoy a clase a buscarlo no eran amigos suyos. Dios…yo podría a ver evitado que se fuera con esos.

-____ya esta la comida. Baja .-Gritó mi padre.
-Ya voy.-Dije.

Me levanté y me fui hacia la cocina, donde me esperaba un plato de pasta.

-___ tenemos que hablar.-Dijo mi padre.
-Ahora no papá, después de cenar.-Dije.
-Ahora.-Dijo.
-Te he dicho que ahora no me apetece. Ahora quiero cenar tranquila. Cuando terminemos halaremos .-Dije
-Esta bien, come pronto.-Dijo mi padre.
-Comeré como siempre, y si termino antes que tú subiré a mi cuarto, sabes que no me gusta hablar contigo. Nunca me has comprendido.-Dije.
-Ya basta. Desde que llegamos aquí no has hecho otra cosa que despreciarme. Soy tu padre, me debes respeto.-Dijo.
-Y yo tu hija. Y te recuerdo que tengo 16 años. 16 años en los que no me has hecho ni caso, a si que ahora olvídate de venir como un padre bueno a preocuparte por mi vida. ¿vale?.-Le dije.

Mi madre estaba callada observando la escena. Estaría flipando mi madre. Nunca me había visto hablar así y menos a alguien de mi familia, que fuera adulto claro. Harta de oír a mi padre, cogí mi plato y me levanté. Estaba dispuesta a irme a mi cuarto pero mi madre me frenó.

-___¿a dónde vas?.-Me dijo.
-A mi cuarto mamá. No aguanto seguir cenando y discutiendo.-Dije.

Acto seguido seguí caminando. En vez de ir a mi cuarto fui al salón. Una vez llegué me senté en el sofá y encendí la televisión.

¿Se puede saber que le pasa de repente a mi padre? ¿Por qué de repente se preocupa por mi? Lleva 16 años sin hacerme caso y ahora resulta que quiere que me crea que es un padre fabuloso. Está loco.
Cuando terminé de cenar, llevé mi plato a la cocina, lo fregué y me fui a bañar. Me bañé y me puse el pijama. Era así :

El pijama es nuevo. Me lo compré especialmente para venir a Londres. ¿Por qué? No lo se, simplemente me hacia ilusión.

Cuando me puse el pijama fui a mi cuarto y encendí el ordenador. No vi nada interesante a si que lo apagué y me fui a dormir.



*Al día siguiente*

Nuevamente suena mi despertador. Esta vez a las 6 y media de la mañana. ¿Por qué me suena tan temprano? ¿Quién me toco el despertador?

Baje las escaleras un poco enfadada por la hora que era. Mi madre ya estaba haciendo el desayuno con una sonrisa como siempre. A veces la envidio. Le cae genial a todo el mundo y siempre tiene una sonrisa en la boca. Mi madre es perfecta.

-___ ¿ya te has levantado? Que pronto.-Dijo mi madre.
-Sí, alguien me puso el despertador mas temprano.-Dije.
-Tu padre seguro, pensaría que llegaste tarde ayer. Este hombre.-Dijo mi madre.
-Este hombre va a acabar conmigo mamá. ¿Viste como se puso ayer? Divórciate.-Le dije a mi madre.

Mi madre me miró.

-¿Por qué dices eso cariño?.-Preguntó mi madre preocupada.
-¿Y tú por qué de repente te pones así?.-Le dije acercándome a ella.
-¿Así? ¿Cómo? Estoy normal.-Dijo nerviosa.
-Normal no mamá, ¿se puede saber que pasa entre papá y tu?.-Pregunté.
-Nada hija, ve a lavarte la cara, a darte una ducha y a desayunar corre.-Dijo mi madre.
Yo le hice caso. Después de ducharme me fui a mi cuarto y me puse esto :
Hoy no cogí mi mochila con la bandera de Inglaterra, hoy preferí  coger mi bandolera.

-Que guapa estás ___-Dijo mi madre.
-Gracias mamá. ¿Está el desayuno hecho?.-Pregunté.
-Sí, puedes ir a desayunar.-Dijo.

Cuando llegué a la cocina no pude creer lo que veía. ¿Enserio tengo que comer por la mañana bacón y huevo frito?

-¿Enserio mamá?-Dije.
-Come y calla.-Dijo

Después de desayunar, me despedí de mi madre. Mi padre se acababa de levantar pero a él no le dirigí la palabra. Estaba bastante enfadada con él. ¿Por qué no podía dejar las cosas como antes? Él pasando de mi y yo de él ¿Qué le cuesta?

En fin…. Al salir de mi casa vi a Liam esperándome. Automáticamente sonreí al verle. Tan lindo como siempre.  Me acerqué a Liam y le di dos besos.

-Muy guapa ___-Dijo
-Tu también estás muy guapo.-Dije.
-Gracias.-Dijo.
-A ti.-Le dije.

Nos quedamos en silencio unos cuantos minutos y finalmente dijo.

-¿Vamos? Llegaremos tarde.
-Sí, vamos.-Dije.
Estábamos caminando y me vino a la memoria la imagen de Liam agarrando fuerte el papel de Factor X.

-Liam..¿te puedo hacer una pregunta?-Pregunté-
-Claro, dispara.-Dijo.
-¿Por qué razón agarrabas tan fuerte el papel de Factor X?-Pregunté.
-Me gustaría presentarme. Pero no se si valgo.-Dijo.
-Seguro que sí.-Dije.
-No se, nunca me has oído cantar. De todas formas… ya me presente una vez y me dijeron que me presentará en 2 años.-Dijo.
-¿Y cuánto tiempo ha pasado?-Pregunté.
-Dos años.-Dijo.
-Preséntate.-Le dije decidida.
-¿Y si no valgo? ¿Y si me dicen que vuelva en otros dos años?-Dijo.
-Pues dentro de dos años lo vuelves a intentar. Liam, por favor, hazlo por mi.-Le dije.
-No se, me lo pensaré.-Dijo sonriendo.
-Vale.-Dije sonriendo también.

Llegamos al instituto y entramos en clase. La mañana se paso rápido y tranquila.

Estábamos a última hora, esperando al profesor. Liam me miró decidido.

-Me presentaré.-Dijo
-¿De verdad?-Le pregunté entusiasmada.
-Sí. Pero si no me cogen caerá sobre tu conciencia ¿vale?-Dijo riéndose.
-Jaja vale.-Dije.
Capítulo 4  :
Había llegado el profesor pero no le puedo prestar atención. Ahora estoy nerviosa, preocupada e intrigada por saber como le irá al que se está convirtiendo en mi mejor amigo.

Acabó  la clase de biología y yo no le había prestado atención al profesor en toda la hora. Se me hizo imposible. Liam esperó por mi hasta que terminé de recoger mis cosas y después salimos. A la salida me encontré con…esta chica.. ¿cómo se llamaba….? A sí.. Lottie.

-Hola ___ me debes una conversación ¿recuerdas?.-Dijo risueña.
-Sí, claro , pero ahora no puedo, como verás estoy ocupada.-Dije señalando a Liam.
-Sí, ya veo, estás muy bien acompañada.-Dijo.
-Y tanto.-Dije sonriendo.
-Pues.. ya nos veremos.-Dijo.
-Sí. Adiós.-Dije.

Parece simpática pero nunca se sabe. Me pregunto si esa chica despreciará a Liam también.

-¿Comemos juntos?-Soltó de repente Liam.
-¿Qué?.-Dije yo sorprendida.
-Eso, que si comemos juntos. Aparte de gandula sorda ¿eh?-Dijo bromeando.
-Jajja, vale ¿en mi casa?-Dije riéndome.
-Vale, voy a llamar a mi madre para avisarle ¿te parece?-Me dijo.
-Vale, te espero aquí.-Dije

Liam se apartó un poco para llamar a la madre yo me senté en un pequeño banco que estaba cerca a esperarlo. Miré mi móvil para ver la hora que era, las 14:10 , no es muy tarde. Llegaremos a las 14:45 mas o menos. De pendiendo de nuestro paso.

Guardé mi móvil y cuando levanté la cabeza vi a los dos chicos de ayer acercándose a Liam. El no los había visto puesto que estaba hablando con su madre por teléfono. Yo aproveché y me acerqué a ellos.

-Hola chicos.-Dije sonriendo.
-Hola guapa.-Dijeron los dos a la vez.

Como me lo imaginaba, dos tipos que se piensan que con solo decir un ``Hola guapa´´ caeré rendida a sus pies. En fin.. típicos niñatos de turno. Pero todo sea por mantener a Liam alejado de esos 2 idiotas.

-Eres nueva ¿verdad?-Preguntó uno de ellos.
-Sí.-Dije sonriendo sin ganas.
-¿De dónde eres?.-Dijo.
-Soy Española.-Dije.
-¿Y todas las Españolitas son tan guapas?-Dijo el otro.

Tenía ganas de responderle ``¿Y todos los Ingleses son tan idiotas como ustedes?´´ Pero me aguanté.

-Sí, supongo.-Dije.
-Interesante, tendremos que viajar a España a  ver si ligamos.-Dijo uno.
-Lo dudo.-Dije.
-¿Cómo? ¿por qué? ¿No te parecemos guapo?-Dijo el otro.
-No. Lo siento.-Dije.

Me giré y vi que Liam me estaba mirando.

-Lo siento chicos, me están esperando.-Dije.
-¿Te vas  a ir con ese?.-Dijeron los dos a la vez.
-``Ese´´ como ustedes le dicen, se llama Liam y si me voy con él a comer, adiós.-Dije girándome.

Esos dos se quedaron mirando como nos íbamos, lo se, lo pude notar. Ahora dudo que se sigan metiendo con él. Sobre todo porque siempre estaré al tanto por si vuelven ha aparecer.

-¿Los conoces?-Me preguntó Liam.
-No, pero por lo que vi ayer por la mañana en clase y por lo que me contaste tu, supuse que no se iban ha acercar para nada bueno. A veces pienso.-Dije riendo.
-Si, solo a veces.-Dijo riéndose.
-Por cierto..¿qué te dijo tu madre chico malo?-Le dije bromeando.
-Que vale, sin problemas, está feliz porque por fin tengo a alguien que me ayuda, me apoya y me quiere. Aunque realmente está preocupada por si me fallas o yo que se… Espera un momento…. ¿chico malo? –Dijo.
-Era broma..-Dije sonriendo.
-Ya claro…-Dijo riéndose.

Estuvimos el  resto del camino callados. Sin decir ni una palabra. Me puse a pensar en aquellos dos tipos. Me pregunto de donde saldrán. No parecen tener la misma edad que nosotros. Parecen tener unos 20 o 22 años como mucho. ¿Cómo habrán conseguido entrar en el instituto? Que yo sepa solo pueden entrar los que están estudiando y que yo sepa solo hay hasta bachiller. Cabe la posibilidad de que estén estudiando bachiller pero.. ¿siendo tan viejos? Osea..¿ con 20 o 22 años? No lo se, es una pregunta que no tiene respuesta.

-¿En qué piensas?-Preguntó Liam.
-En nada, no tiene importancia.-Dije.
-Vale.-Dijo

Otra vez se hizo el silencio, pero en 5 minutos conseguimos llegar a mi casa, 5 minutos mas tarde de lo que habíamos previsto. Empecé a buscar las llaves, pero no las encontraba.

``Genial, no las he cogido´´-Pensé.

Toqué el timbre y mi padre nos abrió.
-¿Está mamá?.-Pregunté.
-No, fue a comprar ahora vuelve.-Dijo mi padre.
-Está bien, la esperaré aquí a fuera.-Dije.
-¿Tu sola?-Preguntó mi padre.
-No, estoy con mi amigo, por cierto se va a quedar a almorzar con  nosotros.-Dije.
-¿A quién le has pedido permiso?-Preguntó mi padre.
-A nadie, porque mamá ayer le invitó a cenar y no pudo, le debo una comida y como se puede quedar a almorzar, se va a quedar y tu no me lo vas a prohibir ¿me oyes?-Le dije.

Liam estaba asombrado, por la expresión de su cara intuyo que no se cree lo que está viendo y oyendo.

-Te estas pasando ____ soy tu padre y me tienes que hacer caso, si yo no quiero que este chico se quede a comer, no se quedará.-Dijo mi padre.
-Estas loco, la vejez te afecta. Se va a quedar porque lo digo yo y punto.-Dije.

Acto seguido, cerré la puerta dejando a mi padre ahí de pie, detrás de ella. Me gustaría saber que le pasa a él, pero sobre todo me gustaría saber porque mi madre se había puesto tan nerviosa cuando le mencioné lo de mi padre esta mañana. ¿Qué está pasando? ¿Realmente nos mudamos a Londres por el trabajo de mi padre o por una simple crisis de pareja entre mi padre y mi madre? ¿Qué está pasando en mi familia y por qué nadie me ha dicho nada?
Estaba pensando y buscándole respuestas a todas esas preguntabas que andaban sin rumbo por mi alocada cabeza cuando de repente Liam me habló.

-¿No te has pasado un poco? Si no puedo quedarme me voy , estoy acostumbrado a que me desprecien y me echen de los sitios.-Dijo.
-No seas bobo, te vas a quedar porque lo digo yo.-Dije.
-Pero tu padre…-Dijo entristecido.
-Mi padre que se vaya por ahí, mira Liam ese hombre nunca se ha preocupado por mi, los 16 años de mi vida han sido como si no tuviera padre. Nunca he tenido una conversación con el que durase más de 10 minutos y si alguna vez la he tenido ha sido para discutir. Últimamente solo me habla para tonterías, no se que le pasa la verdad, pero te aseguro que no quiero saber nada de él.-Dije.
-Ya pero.. no se es tu padre… deberías llevarte bien aunque sea por tu madre.-Dijo.
-Esa es otra, no se que le pasa a mi madre, esta mañana, antes de salir hablé con ella sobre mi padre y se puso nerviosa, no se porque. Quiero saber que coño está pasando en mi familia, porque están tan raros los dos. –Dije.
-Tranquila pequeña todo se solucionará.-Dijo.

Me quede mirando para Liam y el se acercó a mi y me abrazó. Me pude fundir en ese abrazo. Era el mejor abrazo que me habían dado en la vida. Me siento tan especial a su lado.

Pasamos un tiempo abrazados, hasta que llegó mi madre.

-Cariño, ¿qué hacéis aquí?-Preguntó.
-Esperándote mamá.-Dije.
-¿Tu padre no está en casa?-Preguntó.
-Sí, pero ya sabes como es, dice que Liam no se podía quedar. Y a mi me da igual lo que me diga, Liam se queda si o si.-Dije.
-Cariño, no te estés peleando con tu padre.-Dijo.
-Es él. Siempre es él.-Dije.
-Hay…. ¿qué hago con ustedes?-Dijo mi madre con tono de resignación.

Yo me había separado de Liam para hablar con mi madre, pero ahora me volví a acercar a él para decirle que se viniese conmigo, que no pensaba dejarlo solo y que no le traicionaría. Liam hoy come conmigo, si o sí.

-Entren en casa anda.-Dijo mi madre.
-Gracias señora-Dijo Liam.
-Gracias mamá.-Le dije dándole un beso en la mejilla a mi madre.

Liam me hizo un gesto para que yo pasara y después el paso detrás de mi.

-Mamá subiré a mi cuarto con Liam, llámame cuando esté la comida hecha.-Dije.
-Vale___ sube.-Dijo mi padre.
-joder tío, ¿es qué siempre te tienes qué meter en las conversaciones?-Le grité.

Después de meterle ese grito a mi padre , Liam me cogió la mano y me apartó a un lado. En este momento estoy llorando, me duele hablarle así a mi padre pero se que por su culpa mi madre está mal, y antes que nada está mi madre, ella me ha apoyado en todo y es la que mas me preocupa.

-Pequeña, tranquilízate ¿Vale? –Me dijo Liam.
-Es que me pone de los nervios.-Dije.
-No te preocupes, te ayudaré a descubrir el porque tu madre está mal y si hace falta te alquilo una casa para que vivas mas tranquila ¿Vale?-Me dijo Liam.
-Eres un cielo.-Le dije abrazandolo.




lunes, 24 de junio de 2013

Capítulo 2

-____¿Se puede saber qué te pasa y por qué razón entras así en casa? .-Me dijo mi madre.
-Por nada en especial mamá, solo quería ……… dejar la mochila arriba.-Dije inventándome lo que pude.
-¿Qué tal tu primer día en el instituto de aquí?.-Dijo mi padre.
-Bien.-Dije secamente.
-¿Has hecho amigos cariño?.-Dijo mi madre.
-Sí, bueno, mas o menos.-Dije.
-¿Mas o menos? ¿A qué te refieres cariño?.-Dijo mi padre.
-A nada papá, no tiene importancia.-Dije acercándome al salón.

No es que no me lleve bien con mi padre, simplemente es que nunca he tenido una conversación que dure mas de 10 minutos con mi padre y ahora con 16 años no la iba a tener. Pienso que es mejor dejar las cosas como están. Al fin y al cabo no es tan raro tener poca conversación con tu padre ¿no? Bueno en fin… cogí el mando de la televisión y comencé a cambiar hasta llegar a un programa que me intrigo bastante. El programa se llama Factor X. La verdad que me gustaría presentarme pero claro, para eso hay que saber cantar y yo que yo sepa no se cantar.

-____ la comida ya está lista.-Grito mi madre desde la cocina.
-Vale mamá, ya voy.-Dije levantándome del sofá.

Caminé hacia la cocina donde me esperaba un plato de papas fritas, salchichas y un huevo frito.

-Que rico mamá, gracias.-Dije.
-De nada cariño.-Respondió mi madre.

De repente vi a mi padre acercarse a la mesa de la cocina para sentarse a comer con nosotras.
Comenzamos a comer y de repente mi padre me miró.

-Y dime ____ ¿Ya te has fijado en algún chaval?.-Soltó de repente mi padre.

Tenía ganas de decirle que sí, que en Liam, mi compañero de clase pero no lo dije. No  me atreví. Al fin y al cabo no se si me gusta de verdad. Solo es un chico guapo, amable e inteligente… pero no se si solo es una fachada o mi imaginación o que realmente Liam es así como se muestra. A si que decidí callarme.

-Hija respondeme-Insistió mi padre.
-Papá, cosas como esas hacen que no tengamos una conversación decente. A si que lo siento papá pero no soy una cría de 5 años, esas cosas no funcionan conmigo. No pretendas que te responda a esa pregunta cuando nunca te has preocupado por mi vida amorosa. Por mi vida en general.-Dije levantándome de la mesa.
-____¿A dónde vas?.-Preguntó mi madre.
-A mi cuarto mamá.-Dije.

Salí de la cocina y subí las escaleras hasta mi cuarto. ¿Me habría pasado? Puede que si. Pero no me lo podía callar más. Llevo 16 años de mi vida callándome las cosas y ya no podía más.
Llegué a mi cuarto y me senté en la cama. Estaba pensando en el día de hoy. Y sin quererlo me acordé de Liam. Ese chico me preocupa y me intriga. Es un chico muy reservado y distinto a los demás, es de ojos marrones algo que no era muy peculiar en esa zona puesto que todos los demás chicos parecían tener los ojos azules o verdes claros. Liam me llama bastante la atención. No se porque. Siento que lo conozco desde siempre, pero a la vez me parece un autentico desconocido.  De repente me sonó el móvil y salí de mis pensamientos.

-------Conversación telefónica----
-¿Quién es?.-Contesté.
-____Soy yo, Irene.-Dijo mi amiga.
-Irene, cariño, ¿cómo va todo por España?.-Pregunté.
-Bien, como siempre realmente. ¿Y por Londres? ¿Es cómo imaginamos?.-Preguntó.
-No se, realmente como llegué ayer y hoy tuve que ir al instituto pues no he podido ver mucho.-Dije.
-Que pena…. ¿y los chicos por ahí son guapos?.-Preguntó riéndose.
-Jajaja, pues alguno que otro es guapo. Especialmente un chico.-Dije
-¿Me lo vas a contar tu o te lo tengo que sacar yo?.-Preguntó.
-No es que me guste, sino que no se, parece diferente.-Dije.
-¿Diferente? ¿A qué te refieres?.-Preguntó Irene.
-No se cielo, es un chico bastante misterioso, tímido, inteligente, guapo y reservado.-Dije.
-Interesante…jajja.-Dijo riéndose.
-jjjaajaja boba.-Dije riendo.
-¿Oye…podré ir a visitarte verdad?.-Preguntó.
-Claro que si cariño.-Dije.

Nos pasamos hablando como una hora mas o menos.

-Irene cariño ya ha pasado una hora cuelga anda que te va a llegar una factura enorme ajajja.-Dije riéndome.
-Vale, ya hablamos por tuenti, twitter,facebook, wahtsapp,line y lo que sea.-Dijo.
-Si, adiós te quiero.-Dije.
-Y yo.-Dijo.
-------Fin de la llamada telefónica-------

Cuando terminé de hablar con Irene me tumbé en mi cama y me quede dormida. Me desperté a las 6 de la tarde, baje las escaleras y vi que no estaba mi padre. Me acerqué a mi madre.

-Mamá siento lo de antes, no era mi intención.-Dije.
-No pasa nada ____ yo en tu lugar supongo que haría lo mismo.-Dijo mi madre.
-Ya mamá pero no se, ahora me siento mal. Quizás no debería de haberle hablado así a papá, al fin y al cabo es mi padre ¿no?-Dije.
-Pues cariño si tu sientes eso cuando llegue tu padre díselo a él.-Dijo mi madre.
-Vale. Oye mamá ¿puedo ir a dar una vuelta?.-Pregunté.
-Claro cielo, pero llévate el móvil, aún no te conoces Londres y podrías perderte.-Dijo mi madre.
-Vale mamá.-Dije levantándome del sofá.

Volví a subir las escaleras hasta mi cuarto, entré y cogí mi móvil. Cerré la puerta para mirarme en el espejo pero recordé que aún faltaban cosas por llegar a nuestra nueva casa y una de esas cosas era mi espejo. Fui al baño me arreglé el pelo, baje las escaleras, me despedí de mi madre y me fui para la calle.

Vale, estoy fuera de mi nueva casa pero…¿a dónde voy?  Hay muchas cosas interesantes que visitar en Londres pero… ¿yo sola? Sería muy aburrido ¿no? Comencé a caminar sin saber a donde y a lo lejos pude ver a Liam sentado en una terraza de un bar. Me acerqué a él para saludarlo.

-Hola Liam.-Dije sonriendo.
-Hola ___-Me dijo.
-¿Qué tal?.-Dije.
-Em..supongo que bien ¿y tú?.-Dijo.
-Bien, ¿supones?.-Pregunté.
-Sí, bueno da igual, déjalo.-Dijo.
-Vale, supongo que no le contarás tu vida a alguien que acabas de conocer y que no sabes si es de fiar.-Dije
-Oye ___ no es eso. –Dijo.
-Oye Liam, no pasa nada de verdad, lo entiendo.-Dije.
-Vale, ¿quieres ir a dar una vuelta?.-Me preguntó en un tono inseguro.
-Claro.-Dije.

Liam al oir mi respuesta me miró y sonrió la verdad es que tiene una sonrisa preciosa. Al ver esa sonrisa tan perfecta sonreí yo también.

-Vaya, tienes una sonrisa muy bonita, no me había fijado.-Dijo.
-Muchas gracias, tu también tienes una sonrisa preciosa.-Dije.

Nos quedamos en silencio durante varios minutos. Después Liam se levantó y fue hacía la parte de adentro del bar a pagar.

-Ya está, podemos irnos. ¿Qué quieres ver?.-Me preguntó.
-No se, cosas únicas de aquí o cosas peculiares. Como tu quieras.-Dije.

Empezamos a caminar en silencio. Yo quería preguntarle cosas de su vida, saber quien es este chico que camina conmigo y que se sienta a mi lado en clase. Pero tenía miedo.  Miedo a hacerlo llorar de nuevo.

-Liam, perdón por lo de hoy.-Dije al fin rompiendo el incomodo silencio.
-¿Perdón por qué? No sabes nada aún, es normal que metas un poco la pata.-Dijo.
-Ya, pero es que a veces soy tan bocazas.-Dije.

-¿A veces?-Dijo riéndose.
-Si a veces…-Dije riéndome.

Liam me miró y soltó otra carcajada.

-Gracias por tu compañía.-Dijo parándose de repente.

Yo  me paré al ver que el se había parado.  Yo estaba  delante de el a si que me giré y retrocedí hasta llegar a él.

-No me tienes que dar las gracias. Gracias a ti por ser tan amable conmigo. ¿Te puedo contar una cosa?.-Le pregunté.
-Claro dime.-Dijo.
-Pues verás…. Al principio tenía bastante miedo de que me rechazarais por el hecho de ser Española.-Dije.
-Tranquila, eso te puede pasar con los demás pero conmigo no. Recuerda que siempre estaré para apoyarte en todo ¿vale? Esto es el comienzo de una bonita amistad.-Dijo.
-¿Te puedo abrazar?.-Pregunté.
-Siempre que quieras.-Dijo.

Acto seguido le di un fuerte abrazo.

-¿Puedo confiar en ti?-Me preguntó.
-Claro, no tienes que preguntarlo.-Dije.
-Vale, vamos a un lugar donde no nos oiga nadie.-Dijo.
-¿A mi casa?.-Le sugerí.
-¿Qué?.-Dijo.
-Tranquilo, lo digo porque en mi casa podremos hablar tranquilos sin que nadie nos oiga ni nos moleste.-Dije.
-Mm….vale, me parece bien. ¿Tus padres no dirán nada?.-Me preguntó.
-Tranquilo, no creo que digan nada.-Dije.
-Vale, vamos.-Dijo

Dimos la vuelta y caminamos hacia mi casa. En verdad estoy nerviosa, no se que dirá mi madre. Bueno mi madre, como buena madre que es ella no me dirá nada, al menos hasta que Liam se vaya…. Pero mi padre… ese si podría decirme algo. Estuve todo el camino rezando para que mi padre no estuviera en mi casa. Al cabo de 45 minutos llegamos a mi casa.

-No me acordaba que estaba tan lejos.-Dije.
-Eres una pequeña gandula, tampoco está tan lejos.-Dijo.
-Un poco sí.-Dije sonriendo.
-Gandula.-Dijo tocándome la nariz con su dedo meñique.

Yo sonreí y me puse a buscar las llaves de mi casa en mis pantalones. Cuando las encontré las saqué y abrí la puerta.

-Mamá vine con un amigo.-Dije.
-¿Qué amigo hija?.-Preguntó mi madre acercándose a nosotros.
-Se llama Liam, se sienta al lado mio en clase.-Dije.
-Vale, encantada Liam.-Dijo mi madre dándole dos besos a Liam.
-Igualmente señora.-Dijo Liam.
-Mamá estaremos en mi cuarto hablando.-Dije.
-Vale. ____ en un rato les subiré algo de comer.-Dijo mi madre.
-Vale mamá muchas gracias.-Dije.
-Ven Liam, es por aquí.-Dije a Liam indicándole donde estaba mi cuarto.

Subimos las escaleras hasta llegar a mi cuarto. Cuando llegamos abrí la puerta y le hice un gesto a Liam para que se sentara en la cama.

-¿Qué me ibas a contar?.-Le pregunté.

Liam no me respondió se quedo callado mirando la foto de Factor X que tenía en mi escritorio. Liam agarró fuerte la foto y me miró.
-_____ ven , te explicaré todo para que sepas quien soy.-Dijo serio.
-Vale empieza.-Dije.
-Con una condición.-Dijo.
-Claro dime.-Dije.
-Prometeme que siempre serás mi amiga.-Dijo.
-Claro, pero ..¿por qué dices eso?.-Pregunté bastante preocupada por la expresión de su cara.
-Ahora lo entendrás todo.-Dijo sentándose en la cama.

Yo me senté en el suelo para escucharlo, estaba muy intrigada… ¿Qué me querrá decir Liam?
¿Por qué se había puesto tan serio de repente? Desde que lo conocí había estado serio, se había reido poco pero ahora su cara tenía una expresión mucho mas seria. Sus ojos estaban lagrimosos, ¿se iba a poner a llorar? No por favor, no lo soportaría … es el único que me ha tratado bien aquí. Bueno también es porque es con el único que me he puesto hablar sin contar a la chica de esta mañana, la cual le debía una conversación. Pero bueno, ese no es el caso, el caso es que ahora  mismo Liam estaba apunto de decirme algo, y por la expresión de su rostro intuía que no sería nada bueno.



domingo, 23 de junio de 2013

Capítulo 1

Suena el despertador a las 7 de la mañana, me siento en la cama y lo paro. Hoy comienza mi nueva vida, hoy 12 de Septiembre comienzo mi cuarto curso de instituto en Wolverhampton. Tenía miedo, miedo de que me rechazaran por ser Española. No dejaba de darle vueltas a ese tema, hasta que recordé las palabras de mi mejor amigo

 ``Aceptate como eres y todo el mundo te aceptará´´

Esas palabras me habian ayudado mucho a lo largo de mi vida. Me preguntaba que había sido de ese chico.

-___ Vas a llegar tarde al instituto.-Gritó mi madre desde el salón.
-No exageres mamá solo son las 7 y cinco.-Le devolví el grito.

Me puse de pie y baje las escaleras hasta la cocina, donde me esperaba un vaso de cola cao y tostadas. Comencé a comer, después fui al baño me bañé, me vestí y me lave los dientes. Iba así :

-Mamá me voy.-Le dije a mi madre dandole un beso en la mejilla.
-Vale ___ ten cuidado.-Dijo mi madre.
-Si mamá-Le dije saliendo de mi casa.

Cuanto mas me acercaba al instituto mas nerviosa me ponía, ¿cómo se tomarían tener una compañera nueva a estas alturas del curso? Tardé un poco en llegar al instituto puesto que me estaba guiando por un mapa, ya que al ser Española no me conocía Londres. Cuando llegué me acerqué a una chica que parecía tener mi edad.

-Hola, perdona, ¿me podrías decir dónde es la clase de 4 A?.-Le pregunté.

La chica hizo un esfuerzo por entender mi no perfecto inglés.

-Em...si claro sigues recto todo el pasillo y el último aula a la izquierda.-Dijo
-Muchas Gracias.-Dije.
Me esperé a fuera a que sonara el timbre, cuando sonó camine hacía la clase. De repente me tocaron el hombro.

-¿Tu debes de ser la nueva verdad?.-Preguntó un hombre de unos 35 años.
-Sí.-Respondí.
-Muy bien, soy tu profesor, Mr Dustin.-Dijo el hombre.
-Yo soy ___ señor.-Dije.
-Muy bien ___ espera aquí hasta que te presente a tus compañeros.-Dijo entrando a la clase.
-Vale.-Respondí.

Me preguntó como seran los chicos y las chicas de aquí. Me pregunto si sera todo igual que en España.
De repente escuché como Mr Dustin hablaba con mis compañeros, a los 10 minutos escuché mi nombre y entré en clase. Me sentí bastante intimidada puesto que todos me miraban. Algunas chicas estaban susurrandose cosas, no se si es porque no les gusto o por todo lo contrrario.

-Señorita ___ puede sentarse al lado del señorito Payne.-Dijo Mr Dustin.
-Vale, muchas gracias.-Dije.

Me aproximé al sitio al que me había mandado Mr Dustin. Cuando llegué saludé al chico y me senté. Al rato miré a mi compañero y lo noté triste. Me pregunto que le pasara.. Cuando finalizó la clase todos salieron al pasillo, todos menos el chico que estaba sentado al lado mio. Yo me iba a levantar pero llevaba toda la clase preocupada por el. 

-Hola, me llamo ___ ¿y tú?-Le pregunté.
-Hola...-Balbuceó.
-¿Me puedes decir tu nombre?.-Le pregunté.
-Me llamo Liam.-Dijo casi en un susurró.

De repente vi como entraban 2 chicos, bastante altos que se dirigían a Liam. El se levantó y sin decir nada se fue con ellos. Supongo que seran amigos del. Sonó el timbre para otra clase y así durante todo el día.
A última hora faltaba el profesor pero no nos podiamos ir puesto que no eramos mayores de edad. Cuando por fin se acabaron las clases recogí mis cosas y me fui. 

-Perdona.-Escuché que me decía una chcia.
-Dime.-Dije girandome hacia ella.
-¿De donde eres?.-Preguntó.
-De España.-Dije.
-¿Y cómo te llamas?.-Preguntó.
-__¿y tu?.-Pregunté.
-Lottie.-Dijo.
-Encantada, oye, lo siento me tengo que ir a mi casa, ¿hablamos en otro.....-Estaba diciendo pero algo me interrumpió.
-¿Hola, sigues ahí?.-Dijo la chica risueña.
Yo me había callado porque vi al chico que se sienta a mi lado caminando solo con la cabeza baja.
-Oye perdona, ya hablamos en otro momento.-Dije 

-Liiaaaaaaaaaaaam.-Grité. El chico levantó la cabeza y se paró al ver que iba corriendo hacía el.
-Hola, perdona no recuerdo tu nombre.-Dijo apenado.
-Me llamo ___ ¿qué te pasa?.-Pregunté.
-Nada, ¿tu madre no te espera?.-Preguntó.
-Supongo, ¿me acompañas a mi casa? Es que aún no me conozco esto y si voy sola tardaré una eternidad.-Dije sonriendo.
-Claro, porque no.-Dijo.
-Gracias.-Dije.
-No las des, ¿dónde vives?.-Dijo.
-Pues..no se decirte... se que es a 15 minutos de aquí en coche y a media hora caminando.-Respondí.
-Creo que ya se donde vives.-Dijo.
Comenzamos a caminar y fuimos contandonos un poco de nuestra vida.

-¿Y qué tal tus amigos?.-Dije de repente.

 Liam se paró en seco yo me giré a ver que hacía y pude ver en sus ojos lagrimas. Corriendo me acerqué a el y le di un abrazo.

-Oye, lo siento, no...no era mi intencion-Le dije al oído.
-No pasa nada.-Dijo secandose las lagrimas.

Estubimos todo el camino callados, sin decir ni una sola palabra. Quería preguntarle el porque se había puesto así pero me daba miedo hacerle llorar de nuevo. ¿Qué le podría ocurrir a un chico como el? Es guapo, amable e inteligente por lo que había visto en clase. Estaba bastante intrigada con ese chico. Parecía ser una caja de sorpresas... Llegamos a mi casa nos despedimos y el espero hasta que yo entrará en mi casa. Cuando entré subí corriendo a mi cuarto para mirar por la ventana a ver hacía donde se iba pero cuando me asomé a la ventana ya no estaba.